El Armageddon económico
El periódico económico "5días" ha publicado un artículo donde habla del analista Stephen Roach (del Morgan Stanley). Roach siempre ha sido un catastrofista, y últimamente ha hecho hincapié en el peligro de las burbujas financieras, inmobiliarias… Ahora, a saber porqué, se ha presentado atención a su nombre. Para Roach, la crisis es inminente:
“Una entre diez. Son las posibilidades que tiene la economía estadounidense de esquivar lo que Stephen Roach llama 'Armageddon' […] Lo relevante es que se trata de un escenario de depresión en EE UU al que [...] Roach otorga un 90% de posibilidades de concretarse (la crisis). […] El escenario 'Armageddon' sería consecuencia de la conjunción de una serie de factores: el déficit presupuestario, el déficit por cuenta corriente y el endeudamiento familiar.”
Dejando a parte las causas que identifica Roach, tendríamos que buscar las causas primeras que realmente sí explican tal peligro. El mismo Roach lo apunta en otro artículo:
“Over the past several years, the Fed actually has been quite aggressive in arguing why excesses are not bad. That was the case when it repeatedly justified the equity bubble on the basis of the so-called productivity renaissance of the New Economy.”
Los bancos centrales, pues, favorecen las expansiones monetarias haciendo continuas emisiones e interviniendo en el mercado con la excusa de la "estabilidad de precios". Sólo los estados y reguladores monetarios crean tales “excesos”. Un interesante artículo de Jim Puplava llamado “The ‘carry trade’ economy” nos da una idea muy concreta. Puplava explica:
“Deflationists believe that Greenspan will fail. There is too much debt and debt contraction always leads to deflation. They point to Japan and the U.S. in the 1930s as an example. However, Japan has yet to experience the full effects of its expanding money supply. Government money creation in Japan has been offset by a sharply contracting banking system. As the government pumps money into the economy by expanding the monetary base, the banking system continues to offset government money expansion by continuing to contract and refrain from making new loans. Many of Japan's banks are technically insolvent. Like U.S. banks in the 1930s, they are afraid to make new loans or renew existing ones. As long as the economy remains in the dumps, the government can continue to run the printing presses with very few pricing effects. The trick is when the economy revives. Then the full impact of higher prices and inflation are felt. This is what led to hyperinflation in Germany during the 20’s and 30’s. It is also what has happened to Argentina and what may occur in Brazil, Venezuela, Turkey and Russia next.”
El mercado, por medio del estado y bancos centrales, parecen estar acumulando una inflación “latente” que un día u otro nos acabará repercutiendo. Pero, ¿por cuánto tiempo…? Cuanto más "dinero" nos llueva, más fuerte será la crisis.



Juan Fernando Carpio ha creado un post llamando "
Pocas veces encuentro un artículo decente en el diario el metro, pero
Otro fabuloso artículo de Jesús García nos muestra lo malvada que es la banca en su lucha por llevar a la ruina a todo aquel que se pone en su camino. En su artículo “
Andy Robinson ha publicado en La Vanguardia un artículo llamado “
Este curioso personaje de tendencia casi bolchevique duda en
Parado me he quedado al leer un artículo,
Qué irónico cuando el estado de Francia se oponía a la invasión de Irak mientras que ellos estaban asesinando a ciudadanos en Costa de Marfil. Ahora la prensa por fin muestra lo que está pasando. Francia quiere acabar de conquistar Costa de Marfil con el consentimiento de Naciones Unidas. Noticia de la que se han hecho eco
Jesús García
"Pero la victoria de Bush obliga a las dos potencias europeas, —sobre todo después de que el propio Putin se desmarcara en apoyo del actual presidente norteamericano, abriendo una brecha en la ‘coalición anti-Bush’—, a replantearse su estrategia. Y si Francia y Alemania modifican su política exterior, ¿qué va a hacer España? ZP se quedará aislado y alineado con el resto de países en vías de desarrollo. Una perspectiva muy poco alentadora.









