Tiempo de elecciones y tiempo de promesas. Ahora el PP promete que si sale elegido (¡ja!) subirá el sueldo a la policía y Guardia Civil considerablemente. Además, promete aumentar la presencia policial en las calles. Es una muestra más de cómo funciona el mundo de la burocracia gubernamental y el libre mercado. En el libre mercado nadie necesita promesas de un burócrata para aumentar su bienestar material, sino su esfuerzo. A más trabajo y más dedicación, mayor posibilidades de escalar en un trabajo o mayor éxito de de que su empresa crezca. En el mundo de la política, eso no tiene sentido ya que las posibilidades de acceder a un mayor estar material son regalos del gobierno.
Que de golpe, el estado suba el salario a la policía ¿hará que los polis sean mejores? Evidentemente que no. Podría tener sentido si creasen algún sistema de retribución variable, pero subidas de sueldo masivas son percibidas como derechos o regalos, por lo tanto, no tienen contraprestación en el trabajador con un aumento de la productividad, o calidad en este caso. Y es que, ¿cuál es el principal incentivo para que alguien se alguien se haga policía hoy día? Un trabajo fijo y para toda la vida, evidentemente. A esto añadamos el tipo de justicia que tenemos hoy día. ¿Qué le ocurre a usted si trabajando en una empresa ve que todo lo que hace es denegado sistemáticamente? Que perderá interés por su trabajo y sólo se limitará a hacer las horas necesarias para cobrar a final de mes. ¿Y si eso ocurre, y además usted tiene un trabajo que implica cierto peligro qué pasará? Lo mismo pero de forma más acentuada. El trabajo de un policía en ciertos momentos implica un cierto nivel de riesgo. Si apresado un delincuente vulgaris, el policía sabe que ese mismo día el caco saldrá a la calle y el juez no reprimirá la mala actuación del delincuente, evidentemente la labor del oficial irá perdiendo eficiencia, porque además, sabe que haga lo que haga seguirá cobrando lo mismo. En todo caso, lo primero a revisar es la justicia y no aumentar la policía que es una medida puramente populista y con una clara intención de compra de votos.
Veamos un ejemplo. En Cataluña también aumentaron el número de efectivos policiales y esto se ha traducido en un ligero aumento de la delincuencia (2006) y un nada despreciable aumento de las multas a ciudadanos honrados en más de un 50%. La Generalitat tomó esta medida hace dos años y ciudades como Barcelona tienen la misma inseguridad que antes. A esto apuntemos que estamos ahora en una buena situación económica, que cuando empeore, algo que ya tenemos casi encima, la delincuencia aumentará.
El estado policial sólo repercutirá en más presión sobre el ciudadano honrado al que van a multar y fiscalizar más. Y no sólo eso, sino que el aumento en el salario de los polis tendrá un repercusión directa en un aumento de la presión fiscal sobre los ciudadanos, no sólo estaremos peor, sino que además nos costará más.
Por otra parte es claro también, que reforzar un monopolio gubernamental, sin dar margen a un sistema de competencia, y aún más el de la policía que es tan cerrado, sólo hará aumentar la corrupción interna y la burocratización.
Si los del PP quisieran el bienestar de sus ciudadanos, establecerían un sistema policial, como ocurre en Estados Unidos, basado en la privatización con agencias privadas de seguridad, además de leyes que reforzaran la propiedad privada y libertad individual. Esto significa la despenalización efectiva de la defensa personal, la libertad para portar armas y evidentemente la disminución de efectivos policiales que son una potencial agresión al hombre libre. Si un delincuente sabe que cualquiera puede ir armado y es libre de responder a una agresión sin miedo a la justicia, el delincuente verá en cada ciudadano un policía.
Como siempre, las respuestas del PP a los problemas de la gente sólo implican más gasto, ellos mismos lo han dicho con la instauración de un "macroprograma", más poder gubernamental sobre el hombre libre y más caos a una situación que ya es delicada por si misma.