Los herejes del Dios Aído
La ministra de Igualdad, Bibiana Aído, ha encontrado que el camino a la igualdad es la esclavitud. El nuevo Dios aboga por censurar "las prácticas culturales que son lesivas con las mujeres". Se pregunta la ministra:
"'¿Por qué los árabes islámicos y los mayas no tienen que cargar con el peso de la identidad cultural y ellas tienen que mostrarlas como la prueba más rotunda de que esas culturas existen?'". Más>>
No le importa demasiado la respuesta. Ha decido que el único estilo de vida que manda Dios, esto es, su conciencia, es el modo occidental. Que vistan las mujeres con tejanos, tops, zapatillas Nike o cualquier forma que demuestre modernidad y progreso tal y como ella lo entiende. Dios no tienen empatía ni compasión por las costumbres y creencias del resto, por eso es Dios; ahora reinventado en Aído. Como cualquier otro Dios, Aído no cree en conceptos como la tolerancia, democracia ni libertad individual. Su voluntad representa estos valores mejor que la libertad de cada persona. Su cometido, la búsqueda e imposición de la moral socialista es más importante que los estilos de vida y diversidad de la gente, étnicas y grupos sociales. ¿Querrá prohibir las faldas y los tangas para mujer también? En lo último no sería original ya que la primera en proponerlo fue Segolene Royal, otra candidata a Dios, demasiados hay en Europa.
Cuando un burócrata cree estar por encima del bien y del mal criminalizando a las personas que no piensan como ella o no creen lo que ella, se vuelve un tirano. Criminalizar los estilos de vida del resto, sin preguntar si quiera a las personas implicadas, sólo puede provenir de un iluminado, un sociópata o un dictador social. El Gobierno, ni en nombre de la moral, ni de la eficiencia, ni de la comunidad a la que por pura definición no puede representar ni comprender en su cerebro, tiene derecho a meterse en la vida del resto de ciudadanos a los que somete. La Dios Aído, está cosechando e institucionalizando el odio y rechazo a otros estilos de vida desde el Gobierno. Ella misma lo ha dicho al afirmar que quiere "eliminar" este estilo de vida con todos los "elementos necesarios" que, recordemos, por si mismo no constituye más crimen que el de ser diferente y que no son más que una forma de libertad de expresión para diferenciarse del resto. Algo demasiado atrevido para los mesías y redentores del pensamiento único.
En todo caso, en lo único que puede meterse un Gobierno es en atajar los actos criminales, esto es, todo acto que atente directamente contra la libertad, propiedad y vida de las personas. Curiosamente, si examinamos quien es el mayor agresor de estos principios básicos del derecho natural, nos encontramos que el mayor criminal es el Estado y cada uno de sus políticos, burócratas y funcionarios. Ellos nos roban cada día con impuestos, ellos nos meten en guerras y conflictos internacionales y ellos escriben cómo ha de ser nuestra vida legislándola con leyes.
En otro sentido sí que tienen razón Aído: "no todas las prácticas culturales tiene que ser protegidas y respetadas". Efectivamente, las de la fuerza y violencia unilateral que cada día nos impone gente como ella. Hemos de rechazar y no admitir las prácticas de una organización criminal que es incapaz de respetar al resto de la sociedad: El Estado, el principal agresor al hombre libre y la mayor lacra de nuestro tiempo.
ACTUALIZACIÓN:
Junta Islámica responde a Aído: "En España hay más violencia de género que en los países islámicos".
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Etiquetas: Feminismo, Libertad de expresión, Neopuritanismo












